Manifestaciones de alto costo y poco resultado

 
TV Globo vive días de todo o nada. Las manifestaciones del golpe el domingo tuvieron un efecto peor de lo esperado. La campaña por las redes sociales parece haber afectado la salud de la emisora de​​cincuenta años con su público, balanceando entre 7,2% y 17,2% – una variación menos que insignificante en comparación con el 70% del mercado brasileño, ya controlado por ella.
 
Sin embargo, los principales efectos de la crisis fueron las convocatorias de sus presentadores, la inexactitud de la información y las declaraciones que van desde investigadores políticos ​​por una parte, y la gente de un estatus social muy simple, de otro, tratando de crear una unanimidad perversa en la evaluación del gobierno de la presidenta Dilma Rousseff.
 
Algunos “excesos” del informe provocaron dudas y certezas. Los cerca de 210.000 manifestantes en Av. Paulista se convirtieron en un millón de personas. Ser contradicho por el Instituto Datafolha de Investigación, del diario Folha de S. Paulo, que se desarrolló la base imponible en las manifestaciones en las calles,  genera preguntas incómodas sobre la veracidad periodística.
 
Cuando la declaración de Datafolha fue confirmado por la Policía Militar de São Paulo, los últimos vestigios de credibilidad resbalaban entre sus dedos. Las 188.000 personas en el momento más activo ha hecho caer las cifras dadas a conocer antes. La forma en que la red mostraba hasta hace poco la vida política como poco interesante, determinó lo contrario de lo que quería mostrar. La ‘Marcha para Jesús’ y el ‘Gay Pride’, ambos de 2012, añadieron 355.000 y 270.000, respectivamente, y los “eventos” de 2013 se reunieron sólo 110 mil. Ahora, elevar esta cifra a un millón, afrenta a la inteligencia!
 
En el municipio de Araguaína, Estado de Tocantins, región norte, obró el mismo milagro. Los cerca de 40 personas, entre ellas agentes de policía, los bomberos y los huelguistas, que caminaban entre 9.30 y 10 a.m. por la Av Canon John Lima -. En 1300 metros de Av Justo a la Plaza de las Banderas, fueron aumentadas a 500 personas, según el portal G1. Incluso un camión de caja sin publicidad, ‘espesaba’ el manifiesto.
 
Esto significa que el ardor por el acto golpe, enfriaba la precisión requerida para dar información objetiva y precisa de los hechos, cediendo a la tentación de contar una odisea literaria, en la que los brasileños fueron privados, leyendo lo que se pubicó, asombrados. Y lo peor, sin darse cuenta de que las decenas de informes de la mañana eran parte del relato de ficción sobre los preliminares, llamando su atención sobre el acto de la Avenida Paulista en la tarde.
 
Además de la falta de resultado objetivo, la convocatoria de casi el 100% de los periodistas determina más cargos por el costo de operación de la estación. Excesivo costo, para aquellos que deben  3000 millones de Reales al Servicio de Impuestos Internos de Brasil.
 
Por: Antonio Carlos Ribeiro
Foto: Manifestaciones en Brasil (Xinhua)