El CMI recibe al gran imán de Al-Azhar

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“Hacia un mundo integrado” es el tema de la oportunidad para el diálogo entre musulmanes y cristianos que se presentó durante la visita de dirigentes religiosos de Egipto al Centro Ecuménico de Ginebra y al Instituto Ecuménico de Bossey en Suiza del 30 de septiembre al 1 de octubre de 2016.

“… en muchas religiones se reconoce la importancia de la peregrinación y, sin duda, en el cristianismo y el islam sabemos que lo que aprendemos sobre nosotros mismos y nuestro mundo al estar en peregrinación puede acercarnos a Dios”, dijo el secretario general del Consejo Mundial de Iglesias (CMI), Rev. Dr. Olav Fykse Tveit, al dar la bienvenida al Centro Ecuménico al Prof. Dr. Ahmad al-Tayyeb, gran imán de la mezquita y universidad de Al-Azhar en El Cairo.

Al-Tayyeb vino a dar una conferencia pública sobre “La responsabilidad de los dirigentes religiosos para lograr la paz mundial” y a participar en diálogos sobre la construcción de la paz interreligiosa.

Al-Tayyeb, Al-Azhar, el Consejo Musulmán de Ancianos y el CMI consideran que la construcción de la paz es una parte fundamental de la vocación de los dirigentes religiosos y las instituciones religiosas, reflexionó Tveit.

“De hecho, la imagen y el tema generales que brindan el marco en el que actualmente intentamos desarrollar nuestro trabajo y misión son los de una peregrinación de justicia y paz”, dijo. “Utilizamos ese lenguaje por diversas razones. Primero, porque en muchas religiones se reconoce la importancia de la peregrinación y, sin duda, en el cristianismo y el islam sabemos que lo que aprendemos sobre nosotros mismos y nuestro mundo al estar en peregrinación puede acercarnos a Dios. Pero también usamos el lenguaje de la peregrinación por su sentido de apertura, invitación y movimiento. Podemos invitar a todas las personas de buena voluntad a que peregrinen con nosotros para trabajar juntos por la justicia y la paz en los lugares difíciles de nuestro mundo”.

La importancia de una educación religiosa adecuada es fundamental, añadió Tveit. “Nuestras religiones son creencias escriturales en las que un libro sagrado, ya sea el Corán o la Biblia, tiene un papel muy significativo”, dijo. “La posibilidad de que personas que no han tenido la oportunidad de estudiar las Escrituras en su contexto, y en su conjunto, utilicen mal esos textos es muy alta, y sabemos que esto ha influido en mucha de la violencia que se comete en nombre de la religión”.

La religión debería dar esperanza a la gente, dijo Tveit. “No solo somos responsables ante los textos como expresiones de la palabra de Dios, también somos responsables de cómo los usamos (o abusamos de ellos) al compartirlos con los demás seres humanos de hoy que necesitan esperanza para mañana”, prosiguió.

La Dra. Agnes Abuom, moderadora de los Comités Central y Ejecutivo del CMI, presentó la primera ponencia el 1 de octubre. En ella, reflexionó sobre la necesidad mundial de paz entre los pueblos y sobre la necesidad de comprender las características específicas de cada contexto nacional y local en el que hay confrontación. Citó ejemplos de su propio país, Kenia, en el este de África.

El tema “Hacia un mundo integrado”, según Abuom, “es un importante recordatorio de que no podemos hacer divisiones simplistas, como entre el este y el oeste, y de que los acontecimientos, acciones y movimientos en determinados lugares del mundo afectan y se ven afectados por lo que ocurre en otras regiones”.

Tal y como demostró, examinar los resultados de los intentos prácticos de la “integración” religiosa y comunitaria muestra que “la integración positiva y las cuestiones de identidad están inevitablemente entrelazadas”. En muchos contextos, como es el caso de Kenia, “existe un claro vínculo entre identidad religiosa y nacional”.

Abuom concluyó que “los temas de la religión y la violencia no pueden considerarse separadamente de las cuestiones económicas, medioambientales y educativas. La religión se ve afectada por la pobreza, por las privaciones y, sobre todo, por el analfabetismo. Si queremos trabajar por un mundo integrado, debemos hacerlo con una visión holística que tenga en cuenta todos estos factores”.

Foto: Peter Williams/CMI