Por Claudia Florentin
 
“Es un desafío para ALC NOTICIAS el poder avanzar en un espacio concreto de formación académica ecuménico de relevancia junto con la Universidad Nacional de Tres de Febrero- Untref en Argentina, con una Diplomatura en DDHH, Sociedad y Estado que permita a las organizaciones basadas en la fe y comunidades de fe en América Latina comprender no sólo los procesos históricos aún vigentes sino las dinámicas de participación y organización social en el continente”, dice el Director de ALC, Rev. Leonardo Fèlix.
 
El Dr. FLavio Rapisardi, Coordinador Académico de Untref, afirmó: “Celebramos está articulación entre una organización ecuménica latinoamericana de comunicación con nuestra Universidad porque permitirá rediscutir los derechos humanos en clave continental, promoviendo  agendas y coordinando acciones en un marco caracterizado por violaciones de DDHH; y la necesidad de formar recursos comunitarios calificados para impulsar procesos de libertad y equidad”.
 
La Diplomatura será anunciada en los próximos meses, con formato enteramente virtual y permitirá que lideres ecuménicos de toda la región puedan acceder a la formación con titulación oficial.

 
 
Latinoamérica es una región extremadamente violenta para los periodistas. Solo en la década 2006-2015, UNESCO ha condenado 176 asesinatos de periodistas en esta parte del mundo. Los promedios de impunidad son incluso mayores: solo el 11.4% de esos casos fueron resueltos.
 
Una investigación independiente, que revisó tres décadas de asesinatos de periodistas en Colombia, a cargo del doctor Germán Reyes, solicitada por la Presidencia de la República de ese país, mostró que la impunidad allí era incluso mayor: 98% de los casos no hallaban culpables.
 
En ese marco IPYS y UNESCO presentan una serie investigativa, que a través de una muestra de casos en cuatro países, da a conocer el negligente papel de los estados para hallar culpables en casos que atentan contra periodistas.
 
Se trata de los asesinatos de David Choquepara, Perú; Nelson Carvajal, Colombia; Marcos Guerra, Brasil; Laurenti Castillo y Alfredo de León en Guatemala.
 
El informe se puede bajar aquí: impunidad.ipys.org/pages/historias
 
Fuente: Instituto Prensa y Sociedad / UNESCO

 
Dando un paso de enorme importancia, la Corte Suprema de Justicia de Colombia emitió una sentencia que declara que la Amazonia, como región ecológica, es un sujeto de derechos. Se suma así a otras iniciativas que abandonan el convencionalismo de entender a la Naturaleza solamente como objeto.
 
La decisión, aprobada el 5 de abril de 2018, dice que la Amazonia es un “ecosistema vital para el devenir global”, y que, en aras de protegerla, se la reconoce “como entidad ‘sujeto de derechos’, titular de la protección, de la conservación, mantenimiento y restauración a cargo del Estado y las entidades regionales que la integran”. A partir de ello, la decisión mandata al gobierno, incluyendo ministerios, agencias y municipios, a iniciar distintas acciones con un objetivo muy ambicioso: cero deforestaciones.
 
Colombia ya había dado un paso en el mismo sentido, cuando reconoció en 2016 que el Río Atrato era un sujeto de derechos. El caso actual es un poco distinto, ya que responde a una impugnación elevada por 25 jóvenes y niños de siete a 26 años que consideraban que como la deforestación amazónica contribuía al cambio climático ponía en riesgo sus derechos en el futuro. Esta fue una acción que emuló a la demanda que niños y jóvenes de Estados Unidos presentaron contra el gobierno federal por sus inacciones ante el cambio climático.
 
La medida es muy importante ya que la Amazonia colombiana, como ocurre en los demás países de la cuenca, está bajo una muy fuerte presión. En este país, se perdieron más de 70 mil hectáreas de selva en el año 2016, una cifra muy superior a la del año anterior.
 
Dos caminos hacia la misma meta
 
En América Latina parecen insinuarse dos caminos en otorgar derechos a la Naturaleza. En uno de ellos el punto de partida es el reconocimiento de la Naturaleza como sujeto, y desde allí se derivan variadas consecuencias, y entre ellas está otorgarle derechos legales. En el otro, se parte de ampliar los derechos de las personas para dar un salto al brindar ese tipo de reconocimiento al ambiente. Se llega a situaciones similares pero los puntos de partida son diferentes.
 
En efecto, el primer recorrido fue el que se realizó en Ecuador, donde en la nueva Constitución se entendió que lo no-humano eran sujetos, y desde una perspectiva intercultural, fueron ubicados en la Naturaleza o en la PACHAMAMA. Al ser sujeto debían tener un reconocimiento de sus derechos, y éstos se desplegaron en paralelo a los derechos de los humanos.
 
La resolución colombiana, en cambio, se inscribiría en el segundo recorrido. La demanda inicial puso su acento en la vulneración de los derechos de las personas. En este caso fueron los niños y jóvenes demandantes, quienes tienen una esperanza de vida entre 75 a 80 años, y por ello terminarían afectados por el cambio climático hacia las décadas de 2040 a 2070. Esos impactos además se repetirían en las generaciones futuras. El cambio climático se produciría, entre otros factores, por la deforestación amazónica, la que debería ser controlada por el gobierno colombiano, y eso es lo que no ocurre hoy en día.
 
Sin ninguna intención de minimizar ese argumento, de todos modos, hay que tener presente que su punto de partida está basado en los derechos de los humanos. En efecto, la resolución de la Corte Suprema en varias secciones aborda la vulneración del derecho humano colectivo a un ambiente sano y las consecuencias de ello en las generaciones futuras. Por ejemplo, sostiene que el “deterioro creciente del medio ambiente es atentado grave para la vida actual y venidera y de todos los otros derechos fundamentales; además, agota paulatinamente la vida y todos los derechos conexos con ella”.
 
En la decisión de la corte es llamativa la ausencia de referencias al contenido constitucional de Ecuador sobre los derechos de la Naturaleza aprobados en 2008, ya que se dialoga sobre todo con autores del norte (varias citas son a textos de muchos atrás y que no son específicos de esta temática). Ocurre algo similar con las leyes aprobadas en Bolivia sobre los derechos de la Madre Tierra, que tampoco son tenidas en cuenta. Los magistrados colombianos de alguna manera ignoran los avances o los intentos en los países vecinos en América Latina, sea para sopesar tanto sus fortalezas como sus debilidades.
 
Sin embargo, la normativa ecuatoriana aprobada en Montecristi les hubiese sido muy útil, precisamente por ese diálogo con los saberes de los pueblos indígenas (otro componente ausente en la decisión colombiana), como por incluir entre los derechos de la Naturaleza a la restauración.
 
La Suprema Corte de Justicia de Colombia se asoma a éste último aspecto ya que incluye a la restauración entre las acciones que debe encarar el Estado. Esto es de enorme importancia debido a que en muchos sitios amazónicos los ambientes actuales ya están degradados, y por ello es necesario recuperarlos para poder asegurar una adecuada conservación.
 
De la misma manera, la decisión colombiana otorga más peso a las exigencias para combatir el cambio climático y a su marco internacional. En cambio, son más débiles las consideraciones ecológicas que parten por ejemplo del valor ecológico de la biodiversidad colombiana. Esto es, los derechos de las especies de animales y plantas amazónicos a continuar con sus procesos evolutivos.
 
También se sienten las dificultades para integrar en la jurisprudencia las cosmovisiones de los pueblos indígenas. Si se buscan fundamentos para sentir y comprende una naturaleza repleta de sujetos, allí hay mucho para aprender. Allí está una de las fortalezas del proceso ecuatoriano, que no siempre ha sido adecuadamente valorada.
 
Un paso importante y una meta ambiciosa
 
De todos modos, el paso que se está dando es importante, y más aún en el contexto colombiano, cuando muchas zonas amazónicas quedarán liberadas a la penetración extractivista como resultado del proceso de paz. Las argumentaciones siguen siendo, sin embargo, esencialmente antropocéntrica, y dentro de ese campo, bastante eurocéntricas. El paso hacia un biocentrismo aparece en ese reconocimiento de los derechos en la Amazonia, pero necesita de fundamentaciones y elaboraciones más detalladas. Es un paso prometedor, pero debe ser complementado y apuntalarlo.
 
Algo similar ocurre en los países vecinos, donde hay otros esfuerzos como las dos leyes de la Madre Tierra en Bolivia, o el proyecto de ley de derechos de la Naturaleza que en Argentina promueve una y otra vez el senador Fernando “Pino” Solanas.
 
Finalmente, otro componente destacado en la resolución es que claramente se indica que el responsable de todas las medidas y acciones es el Estado. La resolución mandata a la presidencia de Colombia y a otras instituciones, como el Ministerio del Ambiente, a formular planes de acciones contra la deforestación amazónica. También exige que los municipios de esa región implementen en cinco meses planes de ordenamiento territorial. Impone además medidas en el mismo sentido a las agencias regionales para el desarrollo sostenible en la Amazonia.
 
El objetivo es radical: cero deforestaciones. Y otorga 48 horas para iniciar esas tareas. Esto redobla la importancia de esta resolución. Ofrece nuevos argumentos para detener el avance extractivista en la Amazonia, indica claramente los responsables para el cambio de rumbo, y se constituye en un ejemplo que los demás países amazónicos deberían seguir cuanto antes.
 
Texto: Eduardo Gudynas - Investigador en el Centro Latino Americano de Ecología Social (CLAES). Su libro sobre los derechos de la Naturaleza ha sido publicado en Argentina, Bolivia, Colombia, Perú y Ecuador. 
 
Fonte: ALC Notícias / Alainet
Foto: iStock/Thinkstock

 
 
 
Los patriarcas de las Iglesias en Siria condenaron el ataque lanzado por Estados Unidos, Francia y Reino Unido contra las ciudades de Damasco y Homs, y señalaron que se trató de una “brutal agresión” que viola las leyes internacionales y socava el trabajo de la comisión que debía aclarar si el Gobierno sirio usó armas químicas contra la ciudad de Duma.
 
Trump dijo que el ataque era una represalia por el supuesto uso de armas químicas contra la población de Duma, en el ataque del ejército sirio del 7 de abril contra el que sería el último bastión del grupo armado Yaish al Islam, cerca de Damasco.
 
Citando fuentes locales, la prensa internacional dijo que unas 40 personas murieron por “exposición a un agente químico”. Sin embargo, el Gobierno sirio niega el uso de químicos y acusa a los grupos armados de hacer un “montaje”.
 
El ataque de Estados Unidos y sus aliados ocurrió un día antes de que un equipo de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) iniciará su investigación para aclarar si Bashar Al Assad usó armas químicas en Duma.
 
En una declaración publicada en el sitio web del Patriarcado Sirio Ortodoxo de Antioquía, el Patriarca Ortodoxo Griego de Antioquía y todo el Oriente, John X; el Patriarca Ortodoxo Sirio de Antioquía y todo el Oriente, Ignatius Aphrem II; y el Patriarca Greco Melquita Católico de Antioquía, Alejandría y Jerusalén, Joseph Absi, condenaron “la brutal agresión” ocurrida en la madrugada del sábado en Siria.
 
“Indicaron que el ataque viola las leyes internacionales y de la Carta de la ONU porque “es un asalto injustificado” de parte de “países poderosos a los que Siria no causó ningún daño de ninguna manera”.
 
Los líderes religiosos también señalaron que la acusación contra el ejército sirio de usar armas químicas “no está justificada y no está respaldada por pruebas suficientes y claras”. En ese sentido, advirtieron que el ataque “socava el trabajo” de la comisión internacional que debía aclarar el hecho ocurrido en Duma.
 
Además “esta brutal agresión destruye las posibilidades de una solución política pacífica y conduce a una escalada y más complicaciones”, y “alienta a las organizaciones terroristas y les da impulso para continuar en su terrorismo”, en referencia a los grupos armados – incluidas agrupaciones yihadistas– que quieren derrocar al Gobierno desde marzo de 2011.
 
Por ello llaman al Consejo de Seguridad de la ONU a cumplir su papel de lograr la paz y no contribuir a una escalada de violencia.
 
Exhortan “a todas las iglesias en los países que participaron en la agresión, a cumplir con sus deberes cristianos, de acuerdo con las enseñanzas del Evangelio, y condenar esta agresión y llamar a sus gobiernos a comprometerse con la protección de la paz internacional”.
 
Finalmente ofrecen sus oraciones por “la liberación de Siria de todo tipo de guerras y terrorismo”. “También rezamos por la paz en Siria y en todo el mundo”, expresaron en su declaración.
 
Fuente: ACI

 
 
 
El pastor luterano alemán Martin Niemöller (foto arriba) es de aquellas personalidades de la historia que nos desafían a la reflexión. Su eterno dilema estaba entre obedecer a Dios o cumplir la ley. La respuesta para él parecía obvia, en una realidad en que el gobierno de Alemania estaba en manos de los nazis.
 
Sus prédicas eran contundentes, y él no temía las amenazas de los oficiales del régimen. Él desafiaba a su comunidad a la desobediencia civil y no callaba ante las atrocidades contra los judíos y otras minorías. El resultado de su osadía profética fue un período de siete años en la prisión. Muchos otros pastores y sacerdotes lo acompañaron y fueron arrestados, torturados y hasta condenados a muerte.
 
Pero otros clérigos, sin embargo, fueron conniventes. Se quedaron callados o se sometieron al régimen. El miedo y, en diversos casos, la concordancia con lo que estaba pasando, los llevaba a silenciar o hasta a colaborar.
 
Al principio del tiempo que Niemöller pasó en la prisión, recibió la visita de un colega pastor, que le preguntó: “Hermano, ¿por qué estás en la cárcel?”. En vez de explicar la razón de su encarcelamiento, el pastor Martin regresó con otra pregunta: “Hermano, ¿por qué no estás en la cárcel?”.
 
Para el combativo pastor, parecía obvio contestar al régimen y ser condenado por ello. No había alternativa para un cristiano. La desobediencia y la contestación eran actitudes proféticas y la prisión una consecuencia obvia para quien no concuerda. Esto sucedió hace 80 años.
 
Martin Niemöller sigue siendo una inspiración perenne para la iglesia en tiempos de injusticia. El ser profético tiene consecuencias dramáticas. Pero huir de ellas nos hace culpables, tremendamente culpables.
 
El autor es teólogo luterano
 
Publicado en CONIC
Traducción: Claudia Florentin para ALC Noticias

 
 
ALC Notícias - Amerindia Continental y la Maestría en Teología en Teología Latinoamericana de la UCA, abren inscripciones on line para el III Congreso Continental de Teología que tendrá lugar, justamente, en la tierra de ‘San Romero de América’, tierra de mártires, en la UCA de San Salvador, entre el 30 de agosto y el 2 de septiembre de 2018.
 
“Los clamores de los pobres y de la Tierra nos interpelan” es el título del III Congreso, en el que se aborda, como temática principal, los “50 años de la Conferencia de Medellín”.
 
De acuerdo con Socorro Martínez Maqueo, RSCJ, coordinadora de Amerindia, “el objetivo fundamental de este III Congreso es asumir y comprometernos con los clamores de los pobres y de la tierra a la luz del patrimonio teológico-pastoral de la Conferencia Episcopal de Medellín”.
 
Fue el propio papa Francisco quien, durante su viaje apostólico a Colombia –del 6 al 10 de septiembre de este año–, hizo un llamado a “custodiar y hacer fluir la riqueza de tal patrimonio”, en lugar de hacer de él un cómodo recuerdo de aniversario.
 
Lanzamiento de la web del III Congreso
 
Con la apertura de las inscripciones on-line, Amerindia y Maestría en Teología Latinoamericana de la UCA también lanzan la web del Congreso: congreso.amerindiaenlared.org con todas las informaciones sobre el sentido, los objetivos, la programación y la metodología, entre otros detalles.
 
Entre los ponentes principales se encuentran: Francisco Aquino Júnior, Pilar Aquino, Maria Clara Lucchetti Bingemer, Leonardo Boff, Pablo Bonavía, Rodolfo Cardenal, Card. Gregorio Rosa Chávez, Elio Gasda, Gustavo Gutiérrez (por confirmar), Cecilio de Lora, María López Vigil, Roberto Malvezzi, Socorro Martínez, Andreu Oliva, Rogelio Ponseele, Silvia Scatena, Carlos Schickendantz, Jon Sobrino, Elsa Támez y Martha Zechmeister.
 
Además, una pléyade de teólogos y pastoralistas harán parte de los 14 conversatorios que se desarrollarán durante el Congreso. Entre ellos –sin ser los únicos–, Geraldina Céspedes, Mauricio López, Víctor Codina, Juan Hernández Pico, Alejandro Ortiz, Cesar Kuzma, Rosa Ramos, Benjamín Schwab, Afonso Murad, Tania Ávila, Juan Luis Hernández, Manoel Godoy, Susana Nuin, Carlos Eduardo Cardozo, Francisco Bosch, Carmela Gibaja, Mauro Verzeletti, Mons. Reginaldo Andrietta, María José Caram, Moisés Sbardelotto, José Antonio de Almeida, Serena Noccetti y algunos miembros del CEHILA.