Por Claudia Florentin
 
Dialogamos sobre las vivencias y percepciones en los 70 años del Consejo Mundial de Iglesias, con la Rev. Gloria Ulloa, de la iglesia Presbiteriana de Colombia, quien actualmente es Presidenta del Consejo para América Latina y Caribe.
 
ALC-En pocas palabras, tus impresiones sobre las conmemoraciones de los 70 años del CMI.
 
G.U-Desde el año anterior estamos promoviendo que la celebración de los 70 años del CMI sea asumido por las iglesias miembro haciendo memoria de lo vivido durante estas 7 décadas, sus liderazgos, documentos, momentos más destacados, haciendo sus propias celebraciones litúrgicas nacionales, locales, por ejemplo.  La celebración que se dio en Ginebra fue parte de la reunión ordinaria del Comité Central que se hace cada dos años y tuvo como invitados centrales al Patriarca Ecuménico Ortodoxo Bartolomé en una liturgia altamente significativa en la Catedral de San Pedro en Ginebra y al Papa Francisco en la liturgia en el Centro Ecuménico como cierre de la reunión del Comité Central. Estos dos personajes nos han llamado a insistir en la Unidad como señal visible de obediencia a Cristo caminando, orando y actuando juntos para sanar las heridas causadas por las divisiones y las guerras que históricamente ha vivido la humanidad en muchos casos sostenidas por las mismas iglesias.
 
¿Qué significó para ti la presencia del Papa en este escenario ecuménico global que busca de alguna forma re-configurarse?
 
G.U-Muy importante de manera especial para los países colonizados por la Iglesia Católica Romana y donde las iglesias no católicas todavía llevamos un enorme peso sobre nuestros hombros por la fuerte relación de nuestros Estados y gobiernos con la Iglesia Católica.
 
En su homilía el Papa Francisco reconoció que “A lo largo de la historia, las divisiones entre cristianos se han producido con frecuencia porque fundamentalmente se introducía una mentalidad mundana en la vida de las comunidades: primero se buscaban los propios intereses, solo después los de Jesucristo. En estas situaciones, el enemigo de Dios y del hombre lo tuvo fácil para separarnos, porque la dirección que perseguíamos era la de la carne, no la del Espíritu. Incluso algunos intentos del pasado para poner fin a estas divisiones han fracasado estrepitosamente, porque estaban inspirados principalmente en una lógica mundana. Pero el movimiento ecuménico —al que tanto ha contribuido el Consejo Ecuménico de las Iglesias— surgió por la gracia del Espíritu Santo (cf. Conc. Ecum. Vat. II, Unitatis redintegratio, 1). El ecumenismo nos ha puesto en camino siguiendo la voluntad de Jesús, y progresará si, caminando bajo la guía del Espíritu, rechaza cualquier repliegue autorreferencial”.
 
¿Qué rol crees que cumple el CMI en este tiempo a nivel mundial?
 
Desde mi perspectiva como colombiana que nunca ha conocido un país de igualdades sociales sino un país en guerra a causa de las injusticias, el papel más importante del CMI es abogar ante los actores armados para que cesen los conflictos y se encuentren soluciones dialogadas y no violentas; es imperativo desde la fe ser comunidades hacedoras de paz en Oriente Medio, en la península de Corea, en Colombia, en África. Otro rol muy importante es apoyar el trabajo de las iglesias en atención al sufrimiento que están causando las actuales grandes migraciones y levantar su voz profética en contra de todo tipo de discriminación causante de estas.
 
¿Qué rol cumple el CMI hoy en América Latina y Caribe que es de la región de la cual eres presidenta?
 
Primero debo insistir en que el Consejo Mundial de Iglesias somos las iglesias que lo conformamos, no las oficinas centrales en Ginebra. Las iglesias responden o no a los contextos que las están rodeando de acuerdo a la comprensión de su accionar. En el Cono Sur, en el Caribe, en Centroamérica, las iglesias han levantado sus voces en momentos álgidos, han mostrado por dónde caminar y la estructura administrativa del CMI las ha acompañado. El Comité Central aprobó hace dos años que el 2018 se tuviera a América Latina enfocada haciendo presencia a través de todos los programas y acciones del staff y de las Comisiones de trabajo por lo cual se vienen desarrollando diferentes acciones en nuestra región.
 
¿Cómo se vincula con las iglesias miembros?
 
Es responsabilidad de las iglesias miembros estar en permanente contacto con la Secretaria General a través de sus liderazgos y a la vez responder rápida y positivamente ante requerimientos de parte de la administración en Ginebra. He recibido información de Directores de programas de la poca respuesta de nuestras iglesias a determinadas propuestas.
 
¿Crees que en nuestra región esa forma es suficiente o piensas nuevas estrategias?
 
Esa estrategia sería suficiente si la sabemos aprovechar de mejor manera.
 
¿Qué mensaje dejarías a nuestras iglesias?
 
Que se comuniquen de manera más eficaz con propuestas concretas. Que aprovechemos los espacios que se abren para hacer presencia en eventos, para tener representatividad y para gestionar oportunidades. Por ejemplo, necesitamos capacitar a nuestros liderazgos en Ecumenismo y se ha abierto posibilidades en Bossey, enviamos la información a las iglesias miembros pero no aplicamos. Es importante que las iglesias conozcan, analicen los documentos tan importantes que son aprobados por el Comité Central cada dos años y que son enviados a todas las iglesias miembro y los socialicen con su feligresía. Es necesario que se mantengan informadas a través de las redes sociales sobre el accionar continuo de toda la organización.
 
Foto: WCC/CMI

 
El secretario general del Consejo Mundial de Iglesias, Rev. Dr. Olav Fykse Tveit, dijo en la reunión del nuevo Consejo de la Federación Luterana Mundial (FLM) que el tema seleccionado, “De gracia han recibido; den de gracia” (Mateo 10:8), no solo “destaca la contribución más significativa de la tradición luterana” al movimiento ecuménico, sino que también “se dirige al corazón de nuestra misión compartida como iglesias”.
 
En su primera reunión anual tras haber sido elegido en la asamblea de la FLM de 2017, celebrada del 28 de junio al 2 de julio en Ginebra, el Consejo formado por cincuenta miembros ha participado en la oración, el culto y los estudios bíblicos, y ha escuchado el discurso del presidente de la FLM, arzobispo Dr. Musa Panti Filibus, además de un informe del secretario general de la FLM, Martin Junge, antes de abordar una serie de cuestiones de trabajo.
 
El Rev. Tveit afirmó: “Me emociona sobremanera verlos a todos aquí reunidos, como miembros de la familia ecuménica, y lo que me emociona aún más personalmente, como miembro y pastor de una de sus iglesias miembros, la Iglesia de Noruega, es ver los dones de la comunión luterana.
 
En su saludo a los participantes, el Rev. Tveit hizo referencia a este pasaje clásico del Evangelio, del que se hace eco la teología luterana:
 
“Cuando ‘sanen enfermos, resuciten muertos, limpien leprosos (y) echen fuera demonios’, los discípulos de Jesús no deberán ‘proveerse ni de oro ni de plata’, sino compartir el poder que les ha sido otorgado sin condición, libremente, como don para los necesitados”.
 
Esta economía de los dones “es la lógica del discipulado en la misión…”, afirmó el Rev. Tveit. “Estas actitudes difieren totalmente de las realidades de nuestros tiempos. Somos testigos de cómo sigue aumentando constantemente la desigualdad de la distribución de los ingresos y la riqueza, basada principalmente en los beneficios, lo cual tiene como resultado una globalización que provoca que muchas personas vivan en la pobreza”.
 
Entre los temas más importantes tratados en la reunión del Consejo estuvo establecer un nuevo plan estratégico para la FLM, así como para su departamento de Servicio Mundial.
 
La FLM, una comunión mundial de 145 iglesias de tradición luterana que representan a más de 74 millones de cristianos en 98 países, tiene su sede en el Centro Ecuménico (Ginebra).
 
Fonte: ALC Notícias / CMI
Foto: FLM / Albin Hillert

 
 
Por Claudia Florentin
 
Tres destacadas pastoras presbiterianas que se “despertaron” fueron honradas por sus esfuerzos decididos para desafiar el racismo y la opresión sistémica durante el desayuno de los Premios Mujeres de Fe en la 223ª Asamblea General (2018) de la Iglesia Presbiteriana de Estados Unidos (PCUSA) que se celebra en St. Louis, Misouri.
 
Ministerios Raciales Étnicos y de Mujeres de PCUSA, reconoció a las tres clérigas por su trabajo en pos del cambio transformador y sus esfuerzos para acabar con el racismo y la injusticia. Las homenajeados de Mujeres de Fe 2018 son:
 
La Reverenda Amantha Barbee, pastora de Statesville Avenue Presbyterian Church en Charlotte, Carolina del Norte, sirve en el Comité de la Asamblea General sobre Relaciones Ecuménicas e Interreligiosas. Anteriormente se desempeñó como moderadora de Misión y Justicia y en el grupo de trabajo sobre Racismo del Presbiterio de Charlotte.
 
La Reverenda Karen Hernández-Granzen, quien se desempeña como pastora de la Iglesia Presbiteriana de Westminster en Trenton, Nueva Jersey desde 1995. Ella es miembro del Consejo Asesor Latino de Trenton, la Comisión de Derechos Civiles de Princeton y anteriormente fue miembro de la junta directiva de la Red Intercultural Presbiteriana.
 
La Reverenda Liz Theoharis es la codirectora del Centro Kairos y la copresidenta de la Campaña Poor People: Un llamado nacional para el renacimiento moral. Theoharis es autora de ¿Siempre con nosotros: Lo que Jesús realmente dijo sobre los pobres? (Eerdmans, 2017).

 
Por Claudia Florentin
 
Líderes de la Alianza Mundial Bautista y la Federación Europea Bautista (que incluye a Oriente Medio), expresan en un documento “profunda preocupación por las crecientes tensiones entre Israel y Palestina que han llevado a la violencia y a muchos civiles palestinos muertos, incluyendo niños inocentes, en Gaza en los últimos días”.
 
La carta expresa solidaridad con quienes sufren “especialmente nos preocupa la desesperada situación dentro de Gaza”.
 
“Incluso antes de la actual emergencia médica que surge de los muchos centenares de civiles heridos en los últimos enfrentamientos, uno de nuestros líderes Bautistas, que visita regularmente Gaza, recientemente describió la situación como “prácticamente sin electricidad, agua, dinero-o esperanza”.
 
Aborrecemos, dicen, el recurso de la violencia de dondequiera que venga, ya sea por grupos militantes o por la opresión sancionada de estado. La violencia engendra violencia y conduce a que ambas partes vivan en constante temor de la otra. Este no puede ser el camino a una paz duradera con justicia.
 
Instan a los líderes mundiales “a que eviten acciones y declaraciones provocativas que sirvan para inflamar el conflicto y, en cambio, a restablecer la prioridad urgente de un proceso de negociación hacia una paz justa para que los israelíes y los palestinos puedan vivir juntos en armonía y dignidad en el mismo espacio geográfico”.
 
“Creemos que es responsabilidad de la comunidad internacional defender los derechos humanos de la comunidad Palestina y tratar de crear las condiciones en las que la paz tenga la oportunidad de florecer”.
 
Apoyamos, enfatizan, a las comunidades cristianas en Israel y Palestina, incluyendo nuestras Iglesias Bautistas y otras iglesias evangélicas similares que continúan siendo testigos del Evangelio de la no-violencia, la reconciliación y la esperanza. Apoyamos esas iniciativas tanto en Israel como en Palestina que reúnen a israelíes y palestinos y buscan la reconciliación y la esperanza restaurada del Reino de Dios.
 
Finalizan diciendo: como líderes Bautistas compartimos el grito del corazón de Jesús mismo que, ‘ cuando él se acercó y vio la ciudad (de Jerusalén), lloró sobre ella, diciendo: “¿ah, sí por lo menos hoy pudieras saber lo que te puede traer paz! ” (Lucas 19:41-42)

 
Por Claudia Florentin
 
“Es un desafío para ALC NOTICIAS el poder avanzar en un espacio concreto de formación académica ecuménico de relevancia junto con la Universidad Nacional de Tres de Febrero- Untref en Argentina, con una Diplomatura en DDHH, Sociedad y Estado que permita a las organizaciones basadas en la fe y comunidades de fe en América Latina comprender no sólo los procesos históricos aún vigentes sino las dinámicas de participación y organización social en el continente”, dice el Director de ALC, Rev. Leonardo Fèlix.
 
El Dr. FLavio Rapisardi, Coordinador Académico de Untref, afirmó: “Celebramos está articulación entre una organización ecuménica latinoamericana de comunicación con nuestra Universidad porque permitirá rediscutir los derechos humanos en clave continental, promoviendo  agendas y coordinando acciones en un marco caracterizado por violaciones de DDHH; y la necesidad de formar recursos comunitarios calificados para impulsar procesos de libertad y equidad”.
 
La Diplomatura será anunciada en los próximos meses, con formato enteramente virtual y permitirá que lideres ecuménicos de toda la región puedan acceder a la formación con titulación oficial.

 
 
Latinoamérica es una región extremadamente violenta para los periodistas. Solo en la década 2006-2015, UNESCO ha condenado 176 asesinatos de periodistas en esta parte del mundo. Los promedios de impunidad son incluso mayores: solo el 11.4% de esos casos fueron resueltos.
 
Una investigación independiente, que revisó tres décadas de asesinatos de periodistas en Colombia, a cargo del doctor Germán Reyes, solicitada por la Presidencia de la República de ese país, mostró que la impunidad allí era incluso mayor: 98% de los casos no hallaban culpables.
 
En ese marco IPYS y UNESCO presentan una serie investigativa, que a través de una muestra de casos en cuatro países, da a conocer el negligente papel de los estados para hallar culpables en casos que atentan contra periodistas.
 
Se trata de los asesinatos de David Choquepara, Perú; Nelson Carvajal, Colombia; Marcos Guerra, Brasil; Laurenti Castillo y Alfredo de León en Guatemala.
 
El informe se puede bajar aquí: impunidad.ipys.org/pages/historias
 
Fuente: Instituto Prensa y Sociedad / UNESCO

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